Secciones

viernes, 10 de diciembre de 2010

Good News! Habemus 'Ahora que lo pienso...'

Hoy no puedo más que estar contento y considerar esta una pequeña buena noticia: la imprenta ha dado el ok y Ahora que lo pienso... en una semana será realidad. Un regalo para Navidad, un auto regalo para intentar pasar un buen rato...
¿Quieres uno?

jueves, 2 de diciembre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! La pared.

Naide ha establecido cuántas veces puede tirarse una misma persona contra una misma pared pretendiendo atravesarla. Y quizás no convenga, eso favorecería la proliferación de conformistas.
Soy una de esas personas que no se cansa de provocarse brechas en la cabeza de tanto golpearse con muros infranqueables. No, no estoy orgulloso. Soy así no por haberlo decidido, sino porque sí. Ese argumento que de adolescente no te vale pero de adulto simplifica muchos procesos de comprensión, al menos cuando se refieren a ti mismo.
Hace poco me hice daño con una de esas murallas. Dolió. Otra vez. Pero ¿es que no aprendo? Sí, pero no se me nota. Esta es la imaginaria conversación con cualquiera de esas paredes:
-Hola- saludo amable.
-¿Qué tal?- me contesta indiferente.
-Bien, recuperándome. Eres más dura de lo que imaginaba.
-Eso te pasa por imaginar. Haberme preguntado.
-Ya, pero es que pensé que...
-Y dale, que no pienses. Pregunta o, mejor aún, revisa experiencias pasadas. Te hubieras ahorrado la herida.
-Tienes razón, pero creí que esta vez sería diferente.
-Pues mírate. ¿A que te duele el orgullo?
-Sí, pero ha valido la pena intentarlo. De no haberlo hecho sería como tú, una pared.
Después de decir esa frase me sentí inmediatamente mejor. Tener la razón -o creer que es así- no haría que dejara de sufrir pero, al menos, haría que todo -cada tonto intento- valiese la pena.
Así, decidí seguir mirando a la pared y pensar: a la que pueda me tiro otra vez. Y será pronto. Total...

jueves, 18 de noviembre de 2010

Good News! Algo de fe.

Que no salten las alarmas. La fe de la que hablo es 'en las personas'. ¿Por qué? Porque, de corazón, algunas lo merecen, merecen que uno tenga fe en ellas...
Las personas de las que hablo hoy son mis sobrinos. De mayor quiero ser como ellos. Me enseñan tanto... Oliver es un tipo increíble, con gran sentido de la responsabilidad, de la amistad, del esfuerzo. Admiro a ese tío (vale, tiene 14 años pero me saca la cabeza en centímetros y varios metros en capacidad de esfuerzo y dedicación). Es un luchador, un ser inteligente, un elemento de cohesión con sus colegas... no puedo más que felicitarlo por todo aquello en lo que se está convirtiendo.
Álvaro es sorprendente. Lo veo (con toda la subjetividad interesada de que soy capaz) como una versión mejorada de mí mismo aunque en realidad creo que es lo que me hubiera gustado ser. Es inteligente, como su hermano, pero éste -además- es listo. Tiene 9 años y va el tío y nos sorprende creando su Blog! Incapacidad técnica aparte, me recuerdo con esa edad y con muy poco que decir... y menos aún que compartir con el mundo.
Si los conoces sabrás que no es amor de tío. Si aún no has tenido esa suerte... ¿a qué esperas?
Lo dicho, 'personajes' como estos me hacen tener fe en las personas... si alguna vez la perdí. ¿Es o no una buena noticia?

jueves, 11 de noviembre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! Pensar en superficie

Es curioso, cuando un niño (o niña, disculpe el lector mi lenguaje) aprende a nadar... bucea. Después venimos los adultos a contagiar nuestros miedos y a convencerle de que se nada mejor en superficie, que "irse pa' lo hondo" es peligroso y nada recomendable. Con suerte, algunos niños no nos harán caso y se divertirán alternando el calor de las aguas de superficie con el frío fondo, quizás, del mar.
Con el pensamiento sucede lo mismo. Creo que nuestra naturaleza nos 'pide' bucear en la forma de pensar. No precisamente complicar las cosas. No. Pero sí ir un poco más allá.
Sin embargo, parece que en estos días es un valor pensar en superficie, no profundizar: te acusarán de ser complicado, de agotar sus recursos destinados a la discusión, de querer buscar donde no hay. Puede que sólo en ese último caso tengan razón.
Que nadie se ofenda, que cada uno piense en el nivel que quiera o pueda. Yo seguiré haciendo gimnasia intelectual e intentaré -probablemente sin éxito- llegar un poquito más allá.
Si me buscaa pensando... no me busques en la superficie.

lunes, 25 de octubre de 2010

Good News! Crítica.

Hoy he recibido una crítica de esas que se podrían considerar malas. ¿Por qué, entonces, es una buena noticia?
Alguien anónimo y muy respetuoso me ha comentado (en la entrada de 'Ahora que lo pienso... mejor en guagua) que mis 'ahoras' una vez leído uno, leídos todos. También me sugiere que abandone el estilo Buenafuente. Me gusta la gente que critica de esa manera: con franqueza, con respeto, queriendo ayudar. He tomado nota. Aunque no me disgusta lo que escribo, espero ser capaz de mejorarlo. Eso sí, no a corto plazo. No es fácil esto de escribir.
Tendrán que perdonarme todos los que habitualmente se ríen con 'mis cosas', aquellos que con sus comentarios amables (y espero que igualmente sinceros) hacen que me siga resultando divertido intentar agradar. Para mí es tan importante un halago como un comentario crítico pero estos últimos deben tener su espacio: para seguir en contacto con lo que despertó la ilusión por escribir, por ser leído... Créanme, tanto unos como otros resuenan en mi cabeza para intentar hacerlo cada vez un poco mejor.
Si no lo consigo, habrá valido la pena intentarlo. Para conseguirlo tendré que escribir con los renglones de abucheos y aplausos.
Gracias, anónimo.