Secciones

jueves, 18 de noviembre de 2010

Good News! Algo de fe.

Que no salten las alarmas. La fe de la que hablo es 'en las personas'. ¿Por qué? Porque, de corazón, algunas lo merecen, merecen que uno tenga fe en ellas...
Las personas de las que hablo hoy son mis sobrinos. De mayor quiero ser como ellos. Me enseñan tanto... Oliver es un tipo increíble, con gran sentido de la responsabilidad, de la amistad, del esfuerzo. Admiro a ese tío (vale, tiene 14 años pero me saca la cabeza en centímetros y varios metros en capacidad de esfuerzo y dedicación). Es un luchador, un ser inteligente, un elemento de cohesión con sus colegas... no puedo más que felicitarlo por todo aquello en lo que se está convirtiendo.
Álvaro es sorprendente. Lo veo (con toda la subjetividad interesada de que soy capaz) como una versión mejorada de mí mismo aunque en realidad creo que es lo que me hubiera gustado ser. Es inteligente, como su hermano, pero éste -además- es listo. Tiene 9 años y va el tío y nos sorprende creando su Blog! Incapacidad técnica aparte, me recuerdo con esa edad y con muy poco que decir... y menos aún que compartir con el mundo.
Si los conoces sabrás que no es amor de tío. Si aún no has tenido esa suerte... ¿a qué esperas?
Lo dicho, 'personajes' como estos me hacen tener fe en las personas... si alguna vez la perdí. ¿Es o no una buena noticia?

jueves, 11 de noviembre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! Pensar en superficie

Es curioso, cuando un niño (o niña, disculpe el lector mi lenguaje) aprende a nadar... bucea. Después venimos los adultos a contagiar nuestros miedos y a convencerle de que se nada mejor en superficie, que "irse pa' lo hondo" es peligroso y nada recomendable. Con suerte, algunos niños no nos harán caso y se divertirán alternando el calor de las aguas de superficie con el frío fondo, quizás, del mar.
Con el pensamiento sucede lo mismo. Creo que nuestra naturaleza nos 'pide' bucear en la forma de pensar. No precisamente complicar las cosas. No. Pero sí ir un poco más allá.
Sin embargo, parece que en estos días es un valor pensar en superficie, no profundizar: te acusarán de ser complicado, de agotar sus recursos destinados a la discusión, de querer buscar donde no hay. Puede que sólo en ese último caso tengan razón.
Que nadie se ofenda, que cada uno piense en el nivel que quiera o pueda. Yo seguiré haciendo gimnasia intelectual e intentaré -probablemente sin éxito- llegar un poquito más allá.
Si me buscaa pensando... no me busques en la superficie.

lunes, 25 de octubre de 2010

Good News! Crítica.

Hoy he recibido una crítica de esas que se podrían considerar malas. ¿Por qué, entonces, es una buena noticia?
Alguien anónimo y muy respetuoso me ha comentado (en la entrada de 'Ahora que lo pienso... mejor en guagua) que mis 'ahoras' una vez leído uno, leídos todos. También me sugiere que abandone el estilo Buenafuente. Me gusta la gente que critica de esa manera: con franqueza, con respeto, queriendo ayudar. He tomado nota. Aunque no me disgusta lo que escribo, espero ser capaz de mejorarlo. Eso sí, no a corto plazo. No es fácil esto de escribir.
Tendrán que perdonarme todos los que habitualmente se ríen con 'mis cosas', aquellos que con sus comentarios amables (y espero que igualmente sinceros) hacen que me siga resultando divertido intentar agradar. Para mí es tan importante un halago como un comentario crítico pero estos últimos deben tener su espacio: para seguir en contacto con lo que despertó la ilusión por escribir, por ser leído... Créanme, tanto unos como otros resuenan en mi cabeza para intentar hacerlo cada vez un poco mejor.
Si no lo consigo, habrá valido la pena intentarlo. Para conseguirlo tendré que escribir con los renglones de abucheos y aplausos.
Gracias, anónimo.

jueves, 14 de octubre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! Cultura para incultos.

Hace un tiempo una amiga me invitó a acompañarla a un concierto de la OST (Orquesta Sinfónica de Tenerife). No me preguntes por el programa. Fui incapaz de retener dato alguno sobre la música. Me impactó lo que me rodeaba. No, el teatro no... me sobrecogió la cantidad de animales muertos enroscados en el cuello de señoras con tanta laca en el pelo que si se la pusieran en la cara podrían tensar de nuevo su piel.
Y es que van a eso a la temporada de la Sinfónica. A dejarse ver. Si fuera Elsa Pataki todavía... pero ni por esas. Se compran (o sus maridos porque supongo que en el siglo en el que viven el dinero lo ponen sus maridos) el abono para toda la temporada y allí las ves, con sus pieles, sus modelitos de Fin de Año... y su mala educación. Me da vergüenza ajena tener que pedir a alguien que se calle durante un concierto. Imagina cuando tienes que hacerlo varias veces.
Estas señoras -y lo que representan- son consideradas cultas. Mi punto de vista de hoy es, por tanto, el de un inculto voluntario.
No son sólo estas señoras. ¿Te han invitado alguna vez a la inauguración de una exposición? La media es de 15 minutos viendo las obras y después... al catering. Hambre de cultura, dicen. El lunes, si coincides con ellos en un bar los escucharás contar quién estaba en la inauguración, con quién iba... pero nada de arte ni del artista. Sigo queriendo ser inculto.
Una vez fui a cenar -bueno, hemos ido miles pero una en concreto- con Ismael. En la mesa que estaba más cercana una pareja hablaba para que los escuchásemos. Bueno, él, para ser más exactos. Para jactarse (mientras se 'jartaba') de nivel cultural en lugar del título, la temática o el autor del libro que se leía... decía cuántas páginas tenía. "Ahora me voy a leer uno de mil, por lo menos", decía mientras el cous-cous que estábamos comiendo se retorcía en mi estómago. Si eso es cultura olvidaré leer.
El fin de semana pasado tuve el ¿placer? de ir a una exposición de Miró en La Laguna. No, no me gustó. ¿Qué pasa? Acepto que ese tío es un crack con la misma actitud que acepto que El Canto del Loco hace música, es decir, sin creérmelo mucho. No pienso inclinarme si no me gusta y si para ser culto tengo que hacerlo... me pido inculto. Sin dudarlo. Tendrían que ver a los asistentes alabando su simplicidad, su acercamiento al surrealismo, su reducción de la paleta de colores como búsqueda de lo básico. A ver, señor, ¡que yo también tengo un tríptico que pone eso!
En fin, podría seguir pero no me da la gana. Ah, se me olvidaba. ¿A qué viene todo esto? Pues verán. Voy a intentar generar (en facebook, por mail... ya veré) una especie de boletín con 'cultura para incultos'. Cosas que haya visto y me atreva a sugerir sin pretender que estén de acuerdo conmigo, próximos estrenos... sin pretensiones, sólo por el placer de acercarse a las distintas manifestaciones de cultura, no para ser cultos. Para empezar... párate a mirar un rato a esa gente que hace malabares en los semáforos. Después me cuentas.

domingo, 10 de octubre de 2010

Ahora que lo pienso... ¡Verdades incontestables!

Tengo una amiga, Blanca –no de piel, de nombre-, que asegura que cuando un hombre dice que el tamaño no importa… es que la tiene pequeña. Por eso estoy totalmente convencido de que el tamaño es decisivo. Por supuesto.

No sé por qué algunos esconden que la tienen pequeña. ¿Cómo lo explican después?

“Cariño, te juro que la tenía como un actor porno, pero como Zapatero lo está recortando todo…”.

También cuentan las mujeres que cuando un hombre te dice “cariño, hoy no me apetece”, en realidad quiere decir:

a. ya no me gustas
b. estoy con otra persona
c. soy gay

También puede que todas las anteriores sean correctas.

Ser soltero tiene el inconveniente de que todo el mundo te quiere presentar a alguien:

“Tengo una amiga que es guapísima” significa “espero que el sexo sea bueno porque como quieras conversación vas mal”.

“Tenemos que quedar con Pili, es una tía muy interesante” significa “Pili es rara de cojones pero, qué quieres, es amiga de mi novia”.

Pero ¿es que nadie tiene una amiga full equiped?