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miércoles, 5 de octubre de 2011

Oh, Capitán, mi Capitán! Caricaturas.

Hola... y perdón por la larga ausencia!


Mi abuela decía que si tienes muchos calderos al fuego, alguno se te quema. Siempre tenía razón.

El caldero que se me ha quemado es el blog y la razón es wALTER&EGOn*, la tira cómica en la que últimamente vuelco mi esfuerzo creativo y que, para ser sincero, me ilusiona.


Suelen ilusionarme mis microproyectos pero éste lo hace especialmente. ¿Por qué? Porque cuando buscaba reescribir mis 'Pequeñas teorías sin contrastar' terminé haciendo esta tira... sin saber dibujar. Me gustó el reto.


No quiero contar mucho, ya la publicaré (si es que consigo material suficiente). Sólo decir que EGOn, el personaje humano, soy yo. Una caricatura de mí mismo: pelo rizado, gafas, gordo, siempre con camisetas negras... Y es bueno tener una caricatura de uno mismo, te ves desde fuera (aunque no con total objetividad) y eso ayuda.


Otras personas jamás se miran desde ese punto de vista. Y deberían.

Es una suerte de catarsis recomendable. Llegas incluso a anticipar situaciones... y te permite ser quien quieres ser.


Pues para eso no debería ser necesaria una caricatura. Sólo valor y creer en tus virtudes después de haber reconocido tus defectos y madurarlos (en barrica de roble, como una vez me comentaron)... llegues o no a conseguir todos y cada uno de los objetivos.


¿He resuelto algo con mi 'alter ego'? Claro que no, pero ahora está todo en marcha.



Busca tu caricatura... y preséntamela.




*El nombre de la tira cómica es idea de Cris Bonnet, una tía con más de un talento.

lunes, 25 de julio de 2011

¡Oh, Capitán, mi Capitán! La razón me asiste.

Si alguien sigue leyendo después del título, tendré tiempo de puntualizar que no voy a hablar del periódico, no me gusta la literatura de ciencia ficción.


Al contrario, quiero hablar de 'certezas en función de cada punto de vista'. Lo sé, es un contrasentido pero, a estas alturas, qué no lo es.


Todos creemos en incontables ocasiones tener la razón. Otras veces, las menos, aceptamos no estar en posesión de la verdad y admitimos opiniones ajenas, llegando -tal vez- a hacerlas nuestras o a conformar con sus datos y los nuestros, una opinión propia.


Hasta ahí todo normal. Lo malo es cuando creemos tener la razón sobre sentimientos o intenciones de otras personas, pasándonos por el forro lo que nos han dicho, es decir, llamándolos mentirosos. Claro que la gente miente y debemos aprender a no creer todo lo que nos cuenta pero, si se trata de 'sus cosas', sus intenciones, sus motivaciones, su voluntad... ¿para qué les pedimos opinión si no pensamos creerles? ¿Para pillarlos en una trampa producto de nuestra superior inteligencia?


Si tu respuesta es sí, te felicito. Has conseguido la autosuficiencia, no necesitas a los demás. Con tu pan te lo comas, 'cinturón negro de saber lo que pasa'. He estado en ese lado, sé de lo que hablo.


No quiero que se confunda esto con 'pensar por los demás'. Son cosas distintas: esto último es lo que se hace cuando evitamos preguntar (por no estar disponible la persona o porque, simplemente, nos resulta más cómodo). Lo anterior, lo de llamar mentiroso a alguien que habla sobre sí mismo, es peor... es triste.


Tengo la mala costumbre de creer a los demás... sólo por comodidad. Allá ell@s si construyen una relación conmigo basada en la mentira.


Lo peor de dejar o pedir que alguien se explique y no creerle es que consideras que tu tiempo y tus necesidades son más importantes que las suyas y eso nunca es cierto.


Si quieres tener la razón porque sueles tenerla, porque suelen dártela, porque -de nuevo- es más cómodo, te sugiero la opción pensar por la otra persona: móntate tu película, saca conclusiones y, para finalizar, toma maduras decisiones.


Eso sí, espero que tener tanta razón (cuantitativa y cualitativamente) te facilite ser capaz de asumir las consecuencias.


Plantéate una cosa: ahora que tienes la razón ¿de qué te sirve?

viernes, 24 de junio de 2011

microAhora que lo pienso... pies para qué os quiero.

Los pies son la prueba definitiva de la evolución de las especies... o de un Dios más 'flojo' que Carmen Lomana currando de albañil.

Eso no lo puede haber inventado alguien con dos dedos de frente (me refiero a los pies, aunque a la Lomana habría que estudiarla).
¿Qué acabado es ese? ¿Cómo llaman dedos a eso? Y luego, ¿quién dijo que lo que hay debajo es un puente? Puente es lo de San Francisco, o no currar el lunes si el martes es fiesta (y si tienes curro, claro).

Y es que los pies está diseñados para hacernos sufrir. ¿Cómo podemos golpearnos tantas veces en algo tan minúsculo como el dedo meñique? Yo he dejado de hacer la cama sólo para no darme más hostias ahí.
¿Y el 'huesito' del tobillo? Sí, el que va por dentro. Ahí también toca de cuando en cuando quedarse saltando del dolor.

Siguen los problemas: los pies, los de algun@s, huelen. Vale, puede ser un tema de probabilidad pero ¡es que todos huelen mal! ¿Por qué a nadie le huelen bien?

Eso está mal diseñado. En serio, cuando empiezas a caminar necesitas ortopedia porque si no se 'van para adentro'. El dedo meñique tiende a hacerse más pequeño, a desaparecer... ¿Para qué me pones piezas si después me las quitas?

Los pies sirven para poco: sirven para que Manolo Blahnik se forre, para que los de Neutrógena se forren... pero, últimamente, sirven sobre todo para que un montón de gente les haga fotos y nos obligue a verlas.

Recuerda, casi no me interesa dónde te vas de vacaciones (envidia porque este año no tendré)... Imagina lo que me preocupa dónde han estado tus pies.

Good news! No es obligatorio.

He hecho algunas averiguaciones y, tranquil@s, no es obligatorio sacarse fotos de los pies compulsivamente.

Y es que últimamente se ve tanto que pensé que era más una ley que una moda: pies junto a los carteles o monumentos famosos de las ciudades que visitas, pies mirando al sol, pies en el 15-M...


Por qué les ha dado por eso no lo sabré nunca. La buena noticia es que algunas personas, consideradas ellas, se han sumado a esta moda, ahorrándonos así el castigo de tener que ver su caretos que son, en muchos casos, más feos que sus pies.


Al final será cierto que hay un Dios.

Oh, Capitán, mi Capitán! Protagonismo inesperado.

Los pies somos como Falete y Rappel en una playa nudista: nadie nos mira. Durante la existencia del ser humano ha sido duro ser esa parte de su anatomía. No nos prestaba atención, no inventó la suela hasta mucho después de haber inventado cosas menos prácticas como la religión.

Poco a poco se dio cuenta de que incluso perdía batallas por no cuidar sus pies y decidió inventar la figura del podólogo, una de las profesiones menos satisfactorias después de la de mamporrero y deshollinador (si no eres el de Mary Poppins).


El calzado comenzó a ser importante, la pedicura se convirtió en un negocio a pesar de expresiones técnicas erróneas (desde nuestro punto de vista) tipo: 'te voy a hacer los pies'. ¿Hacérmelos? ¿Qué pasa, que no tengo? No me asustes.


En fin, todo esto ha desembocado en una cierta veneración al mundo podal: la comentada pedicura, la reflexología podal y, sobre todo, la incipiente -o no tanto- moda de fotografiarnos en cada lugar con cierto interés que pisamos.


Por nuestra parte nos alegramos de tener cierta consideración aunque en las webs porno nunca apareceremos en portada... ¿o sí?

miércoles, 13 de abril de 2011

Ahora que lo pienso... creo que prefiero estar enfermo.

La salud es como la erección: ¡no te preocupa hasta que la pierdes! Y es que la salud no le interesa a la gente. Bueno, algo sí le importa, aunque sea profesionalmente. Resulta muy interesante ver la cantidad de conocimientos médicos que tienen algunos y que les permiten empatar una baja laboral con otra. Hay casos documentados de ‘archivadorfobia’, ‘madrugonitis’ y, más recientemente, ‘escaqueoidosis’. En realidad, a esta gente, si se matricula en la Facultad de Medicina, deberían convalidarle hasta 4º, por lo menos. Y es que algunos ya podrían pasar por médicos de familia. Por cierto, ¿cuándo dejamos de llamarlos de cabecera? ¿Les dio una crisis de crecimiento? Les pasó lo mismo que a los vendedores: ahora quieren que los llamen comerciales, agentes comerciales… Vale, tío, lo que quieras, pero eres un vendedor. ¿Y las azafatas? Ahora son TCP, tripulantes de cabina de pasajeros. Ya. ­- ‘Perdona, tenemos formación para actuar en caso de accidente’, te dirán. Ya, supongo que te será de mucha ayuda el carrito de las bebidas y las posturitas para indicar las salidas de emergencia si se despresuriza el bicho este. Una vez que los profesionales de las bajas y los médicos de familia llegan a su consulta, tantos años de esfuerzo les sirven para reducir sus diagnósticos, todos, a dos: - Esto va a ser estrés. - ¿Va a ser? Y, ahora, ¿qué es? - Bah, tranquilo, tómatelo con calma, da paseos, vete de compras… - Vale, ¿me das la baja o sigo escapándome del Ayuntamiento para ir a Zara en la calle del Castillo? Si al final no es estrés… - Pues esto tiene toda la pinta de ser un virus. - ¿Cómo que toda la pinta de ser un virus? Pero si esas cosas son así de pequeñitas. ¿Cómo sabes tú qué pinta tienen? Y, es más, ¿UN virus? ¿Una sola de esas cosas me tiene así, sin ganas de ir a trabajar al Ayuntamiento ni nada? Anda, fírmame la baja que me voy a la farmacia a comprarme un par de cosas. Y es que no necesitamos su ayuda, la automedicación debe ser una asignatura obligatoria en la LOE que yo no tuve cuando estudiaba. Hace siglos que no voy al médico ni a la farmacia. Siempre hay un amigo que te ‘receta’ algo… y te lo da. - Tómate dos de estas y, si esta tarde no se te ha pasado, me llamas otra vez. ¡Para que luego llamen tráfico a lo de la marihuana! En realidad todo esto nos pasa por nuestro escaso nivel a la hora de hacer el estudio de cada caso. ¿Por qué? Por no tener una pizarra. ¿Has visto a House?: - A ver, ¿qué puede causar vómitos, temblor de manos, astenia, sequedad de las mucosas, reflujo gástrico, alopecia, sudoración excesiva y diarrea? En mi caso, la visita de mi suegra, pero tienes que ver a todos esos residentes levantando la mano y gritando: sarcoidosis, Hantington, envenenamiento por metales pesados... Pues no, va el House y, mientras tira una pelotita a la pared dice: Lupus. ¿Te impresiona lo de House? Eso es porque no conoces a mi madre. Desde Hipócrates hasta nuestros días, con resonancias magnéticas, TAC’s, medicina nuclear… mi madre resume eso en: ‘Jeito’ y ‘airón’. Si eres de fuera de Canarias seguro que conoces el nombre equivalente. El ‘airón’ abarca todo aquello que afecte a tu organismo como producto de cambios de temperatura, virus, bacterias, fiebres, constipados, gripes… Prevención: estudios científicos determinan que con la técnica MLCBs (mójate los labios y cierra la boca al salir). Infalible. Tratamiento: aguas (infusiones), pijama, manta y a sudar. Sociedades avanzadas incluyen Vicks VapoRub (tuve que buscar en Google cómo se escribía esto). El ‘jeito’ es más complejo y comprende lesiones que van desde el esguince, la contractura (las madres lo llaman ‘cuerda montada’) hasta las fracturas y luxaciones.

Prevención: estarse quieto y evitar escuchar de tu madre: "te lo dije, ¿no te dije que te ibas a caer? Pero, claro, como yo le hablo a las paredes"… Tratamiento: friegas con alcohol (sí, las madres creen que ‘restregar’ un hueso partido puede unirlo de nuevo) o llevarte al curandero.


Seas médico aficionado, House o madre, haz lo mismo que si quieres una reforma en tu casa bien hecha o sexo de calidad: deja que trabajen los profesionales.

sábado, 12 de marzo de 2011

Oh, Capitán, mi Capitán! Y tú tan cuerdo...

Nada resulta tan interesante como la locura. Ni tan atractivo. Benditos locos. En realidad ellos consiguen desprenderse de las inhibiciones que el resto disfrazamos de convencionalismos para no asumir nuestra cobardía (léase cordura).

Cuando me sorprendí hablando conmigo mismo me dije: estás loco. Qué pena. Después me sorprendí contestándome y, para entonces, ya había perdido toda oportunidad de estarlo… de serlo. Sólo podía aspirar a ser un cuerdo que había elegido como interlocutor a sí mismo. Economía del esfuerzo, supongo.

Lo que quiero compartir -en principio conmigo- son esos momentos en que jugamos a cruzar constantemente la frontera, consciente o inconscientemente. ¿Por qué? Sólo para divertirnos. ¿Hay un motivo mejor?

Nadie debe juzgarme. Al menos no debe hacerlo esperando que tenga en cuenta su opinión. ¿Falta de humildad? Es lo que tenemos los aspirantes a locos… esas cosas nos dan igual. Opinar es gratis y eso se nota. Alguna vez leí –disculpen la cita incompleta- que las opiniones son como el culo: todo el mundo tiene uno.

Ahora que usted ha aceptado que me dará igual lo que piense y que yo me he comprometido a ser algo menos gilipollas… podemos continuar.

Desde hace algún tiempo, la locura no es una enfermedad. Psiquiatras y psicólogos se han apresurado a descomponerla en decenas de patologías que liberan a la locura de tal sospecha, convirtiéndola en algo maravilloso. Antes todos éramos locos, sólo que a unos se les notaba y a otros no. Ahora hay maníacos, depresivos, psicóticos, paranoicos, bipolares, esquizoides… Y, ojo, no los confundas que se molestan. Hemos cambiado la camisa de fuerza por el Prozac, las paredes acolchadas por los divanes y, sobre todo, hemos dotado de bondad, capacidad de riesgo, impulsividad, descontrol y otras cualidades positivas a la locura. No sé si habrá sido un acierto.

Hablar con uno mismo, entonces, no es síntoma de ausencia de salud mental. Al menos si de cuando en cuando también hablas con quienes te rodean: recuerda, no deben pensar que estás loco… Querrían copiarte.

martes, 8 de marzo de 2011

Good news! PETÍCOMITÉ

Es una realidad, al menos temporal como todas mis realidades. PETÍCOMITÉ: una plataforma, un espacio, un momento de creación y generación de microeventos (¿culturales?).
El primero fue EL DÍA DE LOS ENHUMORADOS. Una broma que se me fue de las manos 'por culpa' de tanta gente con ganas de hacer/consumir cosas (nos reunimos unos cuantos el sábado más cercano al día de los enamorados con el único objetivo de salir con mejor humor del que entramos: Pepe Damas nos preparó una hermosa exposición de fotografías que gracias a Natalia Villa disfrutamos proyectadas en la sala de arte OlorAMAR, Kiko Castro, Pablo Perera y Carmen Cabeza nos hicieron reir -mucho- con sus monólogos y, para terminar, Ismael Perera compartió su talento musical con algunas versiones y canciones propias para su proyecto Insomnia).
Habrá más, no sé bien qué haremos... pero haremos cosas. A los amigos de facebook he empezado a proponerles algunas cosas (busca en mis fotos de muro algunas propuestas visuales: speedacting, recortados, el club de los gafapasta...).
El nuevo microevento de PETÍCOMITÉ, sea cual sea, se diferenciará del anterior en la participación, en la interacción de los asistentes que, en un gran número, espero se conviertan en participantes.
¿Te apuntas?

lunes, 10 de enero de 2011

Good News! Déjame en paz.

Aquí estamos, en 2011. Sí, como si se tratase de un lugar. Así lo enfocaré este nuevo año. No voy a considerar que se trata de un 'tiempo' en el que hacer cosas (o sólo proponérmelas) sino un espacio en el que desarrollar algunos proyectos que puede que no sean precisamente nuevos. Hasta ahora siempre había pedido al año nuevo que me dejara en paz... sin conseguirlo. Es mi turno de hacer algo.
'Necesito' cambiar algunas cosas. Esa no es una buena noticia.
'Quiero' cambiar, al menos, unas pocas de esas cosas. Esa sí que es una buena noticia. Por primera vez en no sé cuánto tiempo tengo actitud (a ver lo que dura).
Eso sí, no garantizo cambios radicales. No tengo esa capacidad.
Quiero mantener mis relaciones personales. ¿Cuál es el cambio? Pues que quiero y espero que sean, todas, carreteras de doble sentido. De otro modo no tienen ya sentido.
Quiero cambiar mi relación con el tiempo. No. No haré uno de esos cursos de gestión de recursos personales. Creo que sólo debo distribuir el peso del total de mi tiempo (profesional y personal) de otra manera, pero consiguiendo mejores resultados o, al menos, resultados distintos.
Quiero, sobre todo, cambiar mis espectativas: abandonar aquellas 'secas' que parasitan la ilusión y potenciar algunas que, aunque no quiera creer que son posibles, merecerá la pena soñar sobre ellas.
La buena noticia es que, haciéndo esto público, firmo una especie de compromiso conmigo y contigo. No esperes a alguien mejor. Sólo a un tipo con más momentos felices. ¿Compartiremos algunos?

viernes, 10 de diciembre de 2010

Good News! Habemus 'Ahora que lo pienso...'

Hoy no puedo más que estar contento y considerar esta una pequeña buena noticia: la imprenta ha dado el ok y Ahora que lo pienso... en una semana será realidad. Un regalo para Navidad, un auto regalo para intentar pasar un buen rato...
¿Quieres uno?

jueves, 2 de diciembre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! La pared.

Naide ha establecido cuántas veces puede tirarse una misma persona contra una misma pared pretendiendo atravesarla. Y quizás no convenga, eso favorecería la proliferación de conformistas.
Soy una de esas personas que no se cansa de provocarse brechas en la cabeza de tanto golpearse con muros infranqueables. No, no estoy orgulloso. Soy así no por haberlo decidido, sino porque sí. Ese argumento que de adolescente no te vale pero de adulto simplifica muchos procesos de comprensión, al menos cuando se refieren a ti mismo.
Hace poco me hice daño con una de esas murallas. Dolió. Otra vez. Pero ¿es que no aprendo? Sí, pero no se me nota. Esta es la imaginaria conversación con cualquiera de esas paredes:
-Hola- saludo amable.
-¿Qué tal?- me contesta indiferente.
-Bien, recuperándome. Eres más dura de lo que imaginaba.
-Eso te pasa por imaginar. Haberme preguntado.
-Ya, pero es que pensé que...
-Y dale, que no pienses. Pregunta o, mejor aún, revisa experiencias pasadas. Te hubieras ahorrado la herida.
-Tienes razón, pero creí que esta vez sería diferente.
-Pues mírate. ¿A que te duele el orgullo?
-Sí, pero ha valido la pena intentarlo. De no haberlo hecho sería como tú, una pared.
Después de decir esa frase me sentí inmediatamente mejor. Tener la razón -o creer que es así- no haría que dejara de sufrir pero, al menos, haría que todo -cada tonto intento- valiese la pena.
Así, decidí seguir mirando a la pared y pensar: a la que pueda me tiro otra vez. Y será pronto. Total...

jueves, 18 de noviembre de 2010

Good News! Algo de fe.

Que no salten las alarmas. La fe de la que hablo es 'en las personas'. ¿Por qué? Porque, de corazón, algunas lo merecen, merecen que uno tenga fe en ellas...
Las personas de las que hablo hoy son mis sobrinos. De mayor quiero ser como ellos. Me enseñan tanto... Oliver es un tipo increíble, con gran sentido de la responsabilidad, de la amistad, del esfuerzo. Admiro a ese tío (vale, tiene 14 años pero me saca la cabeza en centímetros y varios metros en capacidad de esfuerzo y dedicación). Es un luchador, un ser inteligente, un elemento de cohesión con sus colegas... no puedo más que felicitarlo por todo aquello en lo que se está convirtiendo.
Álvaro es sorprendente. Lo veo (con toda la subjetividad interesada de que soy capaz) como una versión mejorada de mí mismo aunque en realidad creo que es lo que me hubiera gustado ser. Es inteligente, como su hermano, pero éste -además- es listo. Tiene 9 años y va el tío y nos sorprende creando su Blog! Incapacidad técnica aparte, me recuerdo con esa edad y con muy poco que decir... y menos aún que compartir con el mundo.
Si los conoces sabrás que no es amor de tío. Si aún no has tenido esa suerte... ¿a qué esperas?
Lo dicho, 'personajes' como estos me hacen tener fe en las personas... si alguna vez la perdí. ¿Es o no una buena noticia?

jueves, 11 de noviembre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! Pensar en superficie

Es curioso, cuando un niño (o niña, disculpe el lector mi lenguaje) aprende a nadar... bucea. Después venimos los adultos a contagiar nuestros miedos y a convencerle de que se nada mejor en superficie, que "irse pa' lo hondo" es peligroso y nada recomendable. Con suerte, algunos niños no nos harán caso y se divertirán alternando el calor de las aguas de superficie con el frío fondo, quizás, del mar.
Con el pensamiento sucede lo mismo. Creo que nuestra naturaleza nos 'pide' bucear en la forma de pensar. No precisamente complicar las cosas. No. Pero sí ir un poco más allá.
Sin embargo, parece que en estos días es un valor pensar en superficie, no profundizar: te acusarán de ser complicado, de agotar sus recursos destinados a la discusión, de querer buscar donde no hay. Puede que sólo en ese último caso tengan razón.
Que nadie se ofenda, que cada uno piense en el nivel que quiera o pueda. Yo seguiré haciendo gimnasia intelectual e intentaré -probablemente sin éxito- llegar un poquito más allá.
Si me buscaa pensando... no me busques en la superficie.

lunes, 25 de octubre de 2010

Good News! Crítica.

Hoy he recibido una crítica de esas que se podrían considerar malas. ¿Por qué, entonces, es una buena noticia?
Alguien anónimo y muy respetuoso me ha comentado (en la entrada de 'Ahora que lo pienso... mejor en guagua) que mis 'ahoras' una vez leído uno, leídos todos. También me sugiere que abandone el estilo Buenafuente. Me gusta la gente que critica de esa manera: con franqueza, con respeto, queriendo ayudar. He tomado nota. Aunque no me disgusta lo que escribo, espero ser capaz de mejorarlo. Eso sí, no a corto plazo. No es fácil esto de escribir.
Tendrán que perdonarme todos los que habitualmente se ríen con 'mis cosas', aquellos que con sus comentarios amables (y espero que igualmente sinceros) hacen que me siga resultando divertido intentar agradar. Para mí es tan importante un halago como un comentario crítico pero estos últimos deben tener su espacio: para seguir en contacto con lo que despertó la ilusión por escribir, por ser leído... Créanme, tanto unos como otros resuenan en mi cabeza para intentar hacerlo cada vez un poco mejor.
Si no lo consigo, habrá valido la pena intentarlo. Para conseguirlo tendré que escribir con los renglones de abucheos y aplausos.
Gracias, anónimo.

jueves, 14 de octubre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! Cultura para incultos.

Hace un tiempo una amiga me invitó a acompañarla a un concierto de la OST (Orquesta Sinfónica de Tenerife). No me preguntes por el programa. Fui incapaz de retener dato alguno sobre la música. Me impactó lo que me rodeaba. No, el teatro no... me sobrecogió la cantidad de animales muertos enroscados en el cuello de señoras con tanta laca en el pelo que si se la pusieran en la cara podrían tensar de nuevo su piel.
Y es que van a eso a la temporada de la Sinfónica. A dejarse ver. Si fuera Elsa Pataki todavía... pero ni por esas. Se compran (o sus maridos porque supongo que en el siglo en el que viven el dinero lo ponen sus maridos) el abono para toda la temporada y allí las ves, con sus pieles, sus modelitos de Fin de Año... y su mala educación. Me da vergüenza ajena tener que pedir a alguien que se calle durante un concierto. Imagina cuando tienes que hacerlo varias veces.
Estas señoras -y lo que representan- son consideradas cultas. Mi punto de vista de hoy es, por tanto, el de un inculto voluntario.
No son sólo estas señoras. ¿Te han invitado alguna vez a la inauguración de una exposición? La media es de 15 minutos viendo las obras y después... al catering. Hambre de cultura, dicen. El lunes, si coincides con ellos en un bar los escucharás contar quién estaba en la inauguración, con quién iba... pero nada de arte ni del artista. Sigo queriendo ser inculto.
Una vez fui a cenar -bueno, hemos ido miles pero una en concreto- con Ismael. En la mesa que estaba más cercana una pareja hablaba para que los escuchásemos. Bueno, él, para ser más exactos. Para jactarse (mientras se 'jartaba') de nivel cultural en lugar del título, la temática o el autor del libro que se leía... decía cuántas páginas tenía. "Ahora me voy a leer uno de mil, por lo menos", decía mientras el cous-cous que estábamos comiendo se retorcía en mi estómago. Si eso es cultura olvidaré leer.
El fin de semana pasado tuve el ¿placer? de ir a una exposición de Miró en La Laguna. No, no me gustó. ¿Qué pasa? Acepto que ese tío es un crack con la misma actitud que acepto que El Canto del Loco hace música, es decir, sin creérmelo mucho. No pienso inclinarme si no me gusta y si para ser culto tengo que hacerlo... me pido inculto. Sin dudarlo. Tendrían que ver a los asistentes alabando su simplicidad, su acercamiento al surrealismo, su reducción de la paleta de colores como búsqueda de lo básico. A ver, señor, ¡que yo también tengo un tríptico que pone eso!
En fin, podría seguir pero no me da la gana. Ah, se me olvidaba. ¿A qué viene todo esto? Pues verán. Voy a intentar generar (en facebook, por mail... ya veré) una especie de boletín con 'cultura para incultos'. Cosas que haya visto y me atreva a sugerir sin pretender que estén de acuerdo conmigo, próximos estrenos... sin pretensiones, sólo por el placer de acercarse a las distintas manifestaciones de cultura, no para ser cultos. Para empezar... párate a mirar un rato a esa gente que hace malabares en los semáforos. Después me cuentas.

domingo, 10 de octubre de 2010

Ahora que lo pienso... ¡Verdades incontestables!

Tengo una amiga, Blanca –no de piel, de nombre-, que asegura que cuando un hombre dice que el tamaño no importa… es que la tiene pequeña. Por eso estoy totalmente convencido de que el tamaño es decisivo. Por supuesto.

No sé por qué algunos esconden que la tienen pequeña. ¿Cómo lo explican después?

“Cariño, te juro que la tenía como un actor porno, pero como Zapatero lo está recortando todo…”.

También cuentan las mujeres que cuando un hombre te dice “cariño, hoy no me apetece”, en realidad quiere decir:

a. ya no me gustas
b. estoy con otra persona
c. soy gay

También puede que todas las anteriores sean correctas.

Ser soltero tiene el inconveniente de que todo el mundo te quiere presentar a alguien:

“Tengo una amiga que es guapísima” significa “espero que el sexo sea bueno porque como quieras conversación vas mal”.

“Tenemos que quedar con Pili, es una tía muy interesante” significa “Pili es rara de cojones pero, qué quieres, es amiga de mi novia”.

Pero ¿es que nadie tiene una amiga full equiped?

domingo, 3 de octubre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! Cardumen

Como en una perfecta danza con reflejos de plata, todos nadan siempre en la misma dirección. Todos menos yo. No sé por qué, pero tardo en girar cuando los demás lo hacen. No sé si hay un líder en nuestro grupo. Nado tan atrás que no alcanzo a verlo, pero creo que es así.

Seguro que piensan que soy rebelde, inmaduro, que lo hago por divertirme… pero no tienen razón. En ocasiones, cuando se intuye el peligro, mi nadar anárquico es mi enemigo. Me hace quedarme sólo en medio del azul y tengo miedo. Pero no soy un loco.

Asustado, consigo incorporarme de nuevo a la danza. Durante unos minutos, mi cuerpo sigue temblando como si hubiesen desaparecido las espinas. ¡Qué tontos! Algunos creen que intento destacar, ser solista en una danza colectiva.

Es complicado ir a comer. La perfecta coreografía no tiene fines estéticos. Gracias a ella se alcanza otro de los objetivos de supervivencia.

¡Ahora caigo! ¡Ya sé cuál es mi ‘problema’! Mientras todos conocen su lugar yo, aún, continúo buscando. Imagino que soy el primer arenque con este tipo de problema. Supongo que nunca un pez tuvo un objetivo más alto que pretender tener personalidad.

domingo, 26 de septiembre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! Idas y vueltas...

Es curioso cómo se esfuerzan -las idas y vueltas- por coincidir en el tiempo y en el espacio, en las distancias físicas y las emocionales. Hoy soy una ida. No, no una loca. Un viaje sin retorno. Uno cualquiera. Algunos se entristecen cuando algo querido o deseado se marcha. ¿Por qué? ¿Desde cuándo ese sentimiento de posesión?
Si quieres verlo como yo debes prescindir de los posesivos. 'Mío' no existe. Sustitúyelo por: fue hermoso. ¿Quieres entender qué pasó? Adelante, te ayudará. No cambiará nada pero será interesante aprender. Ah, por cierto, no esperes usar esos conocimientos en futuras ocasiones: no hay dos iguales.
Nosotras, las idas, las aventuras sin retorno nos presentamos casi siempre cuando todos deberían esperarnos pero en ocasiones nos adelantamos y llegamos por sorpresa. No dudes, acepta sin pensar, concéntrate en sentir.
Hoy muchos habrán perdido algo. No deben buscar consuelo. Mejor invertir ese capital emocional en abrir bien los ojos. Les irá mejor.
Lo bueno de las 'idas' es que somos monedas de una sola cara. No tiene sentido pensar '¿qué hubiera pasado si...?'. Olvídalo. Si quieres, busca una 'ida' en dirección a ti. Y las vueltas... ¿lo son en realidad? Quién sabe.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Good News! God save the Queen!

Hola, o ¿quizás debería decir "Hi"?
Van a permitirme que esta vez la buena noticia sea personal, tonta y personal. Me voy a Londres. ¿Lo ven? No es una gran noticia pero es importante para mí. Es un viaje que debí hacer hace tiempo: por el lugar, por su forma de vivir, por los pubs, los musicales...
No sé por qué no he ido antes. Lo intenté, créanme que lo intenté. Sólo, con amigos, con la mejor compañía para visitar Londres... nunca pudo ser.
Estos días han sido una locura de dudar sobre mi nivel de inglés (he estimado que me da para pedir comida y bebida y leer algún cartel), de mi nula tendencia a viajar solo... ¡pero me voy! Haré un poco el turista, me perderé (unas veces adrede otras sin querer), iré a algún musical... y espero tomar una gran Guinness con Abraham.
Espero que sea la primera de muchas visitas. Eso significará que todo habrá ido bien.
Gracias por escuchar mis pequeñas buenas noticias.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¡Oh, Capitán, mi Capitán! ¿Tú qué miras?

Llevo mucho tiempo aquí. Quizás demasiado. Durante todo este tiempo han pasado miles como tú. Gentes que creen tener una especial manera de mirarme, de admirarme. No es vanidad. No lo digo yo. Todos -o casi- me consideran admirable, misteriosa... un 'valor'. No puedo decir lo mismo de aquellos que se detienen frente a mí confiando en ser especiales. Sólo son uno más. Cada uno... uno más. Uno más con algo especial que decir, con un dato que ha leído no recuerda dónde, con una crítica vestida con telas de arrogancia...
No quiero faltar a nadie. Bueno, sí. Idiotas, pretenciosos, 'enterados', eruditos, ignorates y unos pocos curiosos (bendita gente normal)... todos se equivocan.
¿Dónde está el Maestro Leonardo? ¿Por qué no da una explicación? Me cuentan que murió. ¿Por qué entonces me hizo inmortal? ¿Por qué me castigó a vivir expuesta ante idiotas, pretenciosos...? No quiero seguir siendo así. Era la representación de una persona anónima. Hoy soy lo que cada uno de los que pasa frente a mí cree saber que soy. Antes era La Gioconda. Ahora... no lo sé.
Dicen que una obra de arte. Creo que soy en realidad una burla del Maestro. ¡Cómo debe estar disfrutando de todo esto!